Estrategias para ganarse la vida con el poker online

Cartas kicker

En el poker Texas Hold ‘Em, las cartas iniciales que obtenemos antes del flop tienen un papel muy importante en decidir si nos merece la pena jugar una mano concreta o desecharla desde el principio, en base a nuestras probabilidades de conseguir outs que superen las cartas del resto de la mesa. Si queremos entender la jerarquía de manos iniciales del poker, es imprescindible comprender el concepto de kicker.

El kicker es la carta más baja que forma parte de nuestras cartas iniciales, y su relación con nuestra carta más potente es fundamental en el poker para determinar si nuestra mano podrá llegar a algo, o si no nos merece siquiera ver el flop. Esto explica por qué algunas manos que a priori parecen buenas son en realidad mediocres; o por qué algunas cartas iniciales parecen más potentes que otras cuando en realidad no lo son. Recordemos que, cuando hay un empate entre dos manos de la mesa, la carta más alta es la encargada de otorgar la victoria: de ahí que nuestro kicker sea tan importante.

Todos sabemos que A-K o Q-K son grandes manos iniciales, pero también son muchos los que piensan que A-8 o Q-10 son manos iniciales que deben jugarse siempre. Nada más lejos de la realidad. Existen jugadores que disfrutan jugándolas con cierto cuidado, pero muchos otros prefieren retirarse lo antes posible debido a los peligros que ofrecen este tipo de manos. El hecho de contar con una sola carta alta no nos protege ante la posibilidad de que nuestro adversario cuente con una carta alta parecida y un kicker más fuerte.

En el largo plazo, las manos como A-9 o Q-7 nos harán perder mucho más dinero que manos a primera vista más bajas como 8-9 o 7-8 (siempre que ambas sean del mismo palo). No nos debemos dejar guiar por nuestras primeras impresiones y confiarlo todo al flop, porque con pequeños pasos como éste nuestro stack puede terminar desapareciendo.

Si sólo tenemos una carta válida en nuestra mano inicial, nuestras probabilidades de terminar ganando la mano son mucho más pequeñas. Por lo tanto, con un kicker bajo estaríamos obligados a hacer check constantemente, y a retirarnos de la apuesta en el momento en que esta suba más de lo que nos podemos permitir con una mano de este tipo. En ciertas ocasiones, podemos ir a una apuesta baja para comprobar si la mano que nuestro oponente tiene es verdaderamente superior, pero en la mayoría de los casos, pasar o retirarse es el movimiento más adecuado. No debemos perder dinero por el simple hecho de satisfacer nuestra curiosidad, o mantener nuestra apuesta por una mano débil por el simple hecho de ser consecuentes con lo que hemos pensado en un principio.